The Old Guard

La adaptación de Netflix del cómic de Greg Rucka, The Old Guard.

‘The Old Guard’ ofrece una trama fácil de digerir, con un ritmo endiablado y un arco argumental que tiene claras desde el principio sus intenciones para robarse la atención de la audiencia, pero, gracias a la dinámica de interpretación de Theron y ese carisma para controlar cada detalle de la fórmula de la tres P (pistolas, patadas y puños), la apuesta sube a otro nivel.

SPOILER ALERT

Andy (Charlize Theron) y sus compañeros llevan siglos ocultándose y preservando su secreto. Pero siempre que pueden echan una mano a los más desfavorecidos, hasta que el agente Copley (Chiwetel Ejiofor) de la CIA descubre quien es realmente Andy. A partir de aquí empieza una lucha por la supervivencia a niveles de tensión bastante altos.

Ellos no pueden morir, pero es posible que pierdan su inmortalidad como vemos en los flashbacks de Andy y en su propio personaje al final de la película.

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The Old Guard final explicado

Copley captura y entrega a Andy al científico loco Merrick (Harry Melling), miembro de una famosa farmaceútica que pretende experimentar con ellos para encontrar la cura de miles de enfermedades, aunque previsiblemente quiere algo más que eso.

Booker, uno de los inmortales traiciona a Andy y la entrega al científico asociado a Copley, los otros dos inmortales llamados Joe y Nicky.

Finalmente el agente Copley se da cuenta de que fue mala idea hacerlo de este modo y contacta con Nile Freeman, una marine que descubre que también es inmortal, ella ya había sido reclutada por Andy.

Ella rescata al resto del equipo y acaba junto a Andy con el «villano» de la película. La película está llena de acción y hay una buena historia, pero en resumen es esto lo que sucede.
Con Merrick liquidado, el equipo de inmortales decide desterrar a Booker 100 años por su traición, pero este no volverá a ver a Andy, puesto que ella ya no es inmortal.

Nile, Andy, Joe y Nicky se ponen a trabajar junto a Copley allí donde se les necesite a cambio de que Copley borre su rastro y les proteja de personas como Merrick. Andy ya no es inmortal, así que se desconoce como seguirá trabajando con el equipo.
En la escena post-créditos se nos sitúa seis meses después de lo sucedido en París, Booker parece bastante afectado por su destierro. Pero un extraño personaje se le aparace y le dice. . . «Booker, es un placer conocerte finalmente…»
Ella es Quynh (Interpretada por Veronica Ngo) y fue el primer inmortal que encontró Andy hace miles de años. Ellas dos compartieron cientos de escenarios de batalla, pero tratando de librar a mujeres de ser quemadas por una acusación de brujería. Fueron capturadas y Quynh lanzada al mar en un ataúd de hierro.

Andy se aqueja de este dolor durante la película, y todo parece indicar que Quynh le guarda mucho rencor por haberla incumplido. Por lo tanto parece que tenemos servida una secuela como poco con Quynh y Booker como posibles villanos y Andy sin su poder inmortal.

La directora de la película es Gina Prince-Bythewood y en alguna ocasión ha declarado que la idea es que esta franquicia sea una trilogía. Así que este final es toda una declaración de intenciones.


La reacción que genera ver a Charlize Theron asumir el papel de una heroína violenta en la nueva película de Netflix ‘The Old Guard’ (La vieja guardia) puede que en principio no cause tanta sorpresa.


Ya la actriz sudafricana de 44 años demostró con creces su dominio en el género de la acción en ‘Atómica’ y en la nueva versión de ‘Mad Max’. Sin embargo, su trabajo en una de las apuestas más ambiciosas de la plataforma de contenidos de cine y TV es esencial y marca una diferencia.

‘The Old Guard’ ofrece una trama fácil de digerir, con un ritmo endiablado y un arco argumental que tiene claras desde el principio sus intenciones para robarse la atención de la audiencia, pero, gracias a la dinámica de interpretación de Theron y ese carisma para controlar cada detalle de la fórmula de la tres P (pistolas, patadas y puños), la apuesta sube a otro nivel.

Inspirada en la novela gráfica del argentino Leandro Fernández, la historia revela la existencia de un grupo de mercenarios que tienen la particularidad de ser inmortales y que por mucho tiempo han trabajo bajo las sombras, ayudando a la humanidad.
Todo bajo el comando de Andy (Charlize Theron), quien poco a poco comienza a exponer lo complejo que es lidiar con una vida eterna y la violencia como elemento de una singular rutina laboral.

La idea evoluciona bien cuando ese grupo está en peligro de ser descubierto. Y entre el consabido juego del gato y el ratón con quienes buscan apoderarse de ese don, aparece Nile (Kiki Lane), una joven marine que termina atrapada en el conflicto.


“Una de las cosas que adoré de esta historia es que son un grupo de guerreros que vienen de diferentes culturas, géneros y estilos de vida. Pero juntos comparten un solo objetivo de poner las cosas en orden, viviendo riesgos y afrontando la violencia y la muerte de otros, como algo que no es fácil”, reflexiona la directora de ‘The Old Guard’, Gina Prince-Bythewood, en una entrevista con EL TIEMPO al referirse a las capas más profundas de la trama, que para ella son lo más importante de este proyecto.

“Además –agrega–, se deja en claro durante ese proceso que la pérdida es dolorosa, y se proponen discusiones como el hecho de que la humanidad parece olvidar su pasado o que la guerra es algo dañino”, reflexiona.


En su película, los conflictos de Andy se conectan con un giro en la vida de Nile en una especie de relación estilo maestra y alumna que es explosiva y que fluye bien.

“Ellas y todos los personajes han perdido algo y a alguien, pero encuentran un propósito que sobrepasa su dolor y que los hace valorar la vida y la misión que tienen… Esa es una idea que me encantaría que la audiencia se quedara con ella”, explica.

Prince-Bythewood dirigió ‘Love and Basketball’, la vida secreta de las abejas y las series Shoots Fire y Cloak and Dagger, pero fue en ‘The Old Guard’ en la que realmente se encontró con los retos de hacer creíbles a unos personajes que funcionan en un estilo de película en el que, muchas veces, la fuerza está por encima del cerebro.

“Lo que buscaba era acercar a la audiencia con su naturaleza humana y no solo con su poder”, explica la realizadora. Y también reconoce haberse emocionado ante la idea de sostener una película tan grande en producción y que no podía dejar a un lado su esencia de entretenimiento.

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