Primeras impresiones de Mairimashita! Iruma-kun

Ohayo Minna-san, hablemos de anime, hoy quiero hablar de Mairimashita Iruma-kun, desde el momento en que comenzó este anime lo he esperado cada semana, está lleno de cliché pero que importa, a todos nos gusta lo cliché.

 La historia, de buenas a primeras, nos presenta a Suzuki Ima, un joven como cualquier otro. Bueno, así sería de no ser por sus padres, un par de avaros sin comparación. A través de diversos recursos narrativos, tales como la presencia de un narrador omnisciente, breves analepsis, etc. se establece una localización muy temprana. Los padres de Suzuki, o Iruma-Kun, se han aprovechado de él desde pequeño. Al final terminan por vender su alma al diablo. En efecto, el joven pasa a ser propiedad de Sullivan, quien dice ser no solo el próximo señor de los demonios, sino el director de su nueva escuela.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Mairimashita-Iruma-kun-–-estrenos-de-animes-de-octubre-del-2019-online-1024x550.jpg

Lejos de lo que pueda parecer, Mairimashita Iruma-kun es una serie de humor absurdo. La razón por la que Sullivan compra al muchacho es porque quiere un nietecido; siente envidia del resto, pues estos siempre fardan de los logros de sus nietos. Así comienza la nueva vida del joven, quien debe ocultar su naturaleza humana para evitar ser devorado por el resto de asistentes del colegio. Todos, cómo es lógico, son diablos. Allí conocerá a sus nuevos compañeros y, tras un discurso como alumno becado de lo más peculiar, comienza nuestra aventura.

 Los tres primeros episodios del anime hacen las veces de presentación. Conocemos a Asmodeus, un usuario de fuego con dejes de tirano. También está Clara, una muchacha con la capacidad de sacar de sus bolsillos cualquier cosa que haya visto con anterioridad. El trío inicial es de lo más variopinto, para que mentir, pero gozan de cierto encanto único. La combinación es adecuada y, a decir verdad, tienen el carisma suficiente como para mantenerte enganchado a la pantalla. Sin necesidad de drama, tensión o momentos épicos, digamos que sabe encontrar a su público.

En ese sentido, la comedia es su fuerte. Es una serie de animación orientada a un público que disfrute del humor descabellado. En caso contrario, no creo que te enganches demasiado, pues sus giros de guion giran en torno a su sentido del ridículo. Hablamos de comedia fácil: resoluciones de eventos inverosímiles, respuestas exageradas y todo tipo de situaciones carentes de todo control. Por un lado, sorprende. Por otra parte, no dejan de ser paranoias sin sentido carentes de toda lógica.

En consecuencia, no podemos decir que el argumento sea bueno como tal. Es más, la trama carece de verdadera originalidad. Es lo mismo de siempre, pero cambiando personajes, entorno y contexto. Iruma-Kun destaca por no querer destacar, válgase la redundancia, y hará todo lo posible por pasar desapercibido. Serán su abuelo, quien quiere fardar de él, así como Asmodeus y Clara quienes hagan de motor argumental para engendrar nuevos disparates.

Detrás de toda serie hay un estudio, ya sea mejor o peor. En esta ocasión ha sido Bandai Namco Pictures quien se ha ocupado del proceso de animación y producción, lo cual no resulta extraño si tenemos en cuenta que hicieron lo propio con Gintama. De hecho, Sakata Gintoki y compañía es el reflejo de aquello a lo que aspira a ser algún día. Es por ello que podremos encontrar ciertas similitudes en los planos empleados, las expresiones faciales o las transiciones.

Después de todo esto me lo he pasado bien disfrutando de las desventuras de Iruma, para qué mentir. La animación no es nada del otro mundo, pero cumple. Entretiene y te mantiene con la sonrisa en los labios, para mi ese ya es un gran logro.

Share

Speak Your Mind

*