5 mayo, 2017 archive

May 05

Fujoshis en el anime…

Ohayo Minna-san, hoy hablare de las chicas otakus o más bien de esas imposibles a las que despliegan todo su amor a lo que los chicos detestan. Las Fujoshi

Si chicos, las Fujoshis, no se quejen más… Bueno también tomare a los Fudanshi… ahora si pueden llorar…

Comencemos… ¿Algunos ya deben haber visto Fudanshi Koukou Sekatsu?

Si no lo han hecho pues adelante y mírenla… Esta es uno de esos animes cortos y de pura comedia. ¿Qué ocurre cuando un chico completamente heterosexual tiene un gusto completamente oscuro a lo que respecta a anime y manga? Pues ese es el caso de Sakagushi, un fudanshi, el cual mantiene en secreto que le gusta leer manga yaoi, pero bueno, no tan secreto pues su mejor amigo lo sabe y luego una fujoshi escondida en su propia clase, la cual le ayuda a comprar sus revistas favoritas sin despertar sospechas.

 

Watashi ga motete Dousunda es la historia de una fujoshi, algo gordita que cae en una depresión cuando su husbando muere en el último capítulo del anime. De ahí a que aguardase y los chicos comiencen a verla por su apariencia, comenzando a invitarla a salir, pero ella quiere algo completamente diferente, ella prefiere verlos tener romances entre ellos.

Claro que hay más, pero bueno, también están algunos otros mangas como Fujoshi Deka, Tonari no 801-deka, los cuales son una buena opción si quieres reírte sin parar.

Existen muchísimos animes en los que hacen referencia a las fujoshi, ya sea con miedo por parte de los personajes masculinos o como simple observación de su existencia.

Pero supongo que los que más sufren la afición de las fujoshi son los novios de estas, he conocido casos (juro que el mío no) en el que el pobre chico tiene que mirar yaoi, solo siento comprensión por ellos, no lástima. El yaoi es arte.

Eso para no contar nuestros shippeos, disfrutamos el shippear a las series normales y crearnos parejas, sobre todo los NaruxSasu o quizás de algunos más extraños que los chicos odiarán y las chicas amaremos.

Solo agradezcamos que vivimos en un país donde la mercancía otaku ni existe y nuestros sueldos no se ven afectados, pues solo imagínense cuantas cositas nos podríamos comprar para adornar nuestras vidas y sobre todo para abrazar durante la noche con la cara de nuestros husbandos.

Qué más puedo decir, la vida de una fujoshi es dura e incomprendida, pero realmente nos da lo mismo…

 

 

 

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